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martes, 26 de octubre de 2010

Slow Food. Salone del Gusto



La semana pasada tuve el placer de asistir al Salone del Gusto que se celebró en Turín. ¡Y qué placer! El Salone del Gusto es la muestra bianual de productos alimenticios que organiza el movimiento Slow Food.

lunes, 17 de mayo de 2010

Para el verano, helado de miel


Ya huele a verano y cada vez tenemos más ganas de degustar algún que otro helado. Y aunque se trate de un alimento que no tiene fecha en el calendario, siempre se agradece más cuando empieza a hacer calor. Así que desde Bee Honey os traemos una receta de lo más original y deliciosa para estas épocas: el helado de miel.

Para ello necesitaremos 1 litro de leche, 350 gramos de miel de romero o de azahar, 8 yemas de huevo y 200 gramos de nata montada. Como veis, es una receta económica.

Vamos con la preparación: ponemos la leche en un cazo a calentar y cuando empiece a hervir añadimos 300 gramos de miel y removemos hasta que se disuelva completamente. Una vez disuelta la miel, retiramos la leche del fuego y vamos batiendo las yemas de huevo para añadirlas al cazo y seguidamente lo volvemos a poner a fuego lento. Ahora debemos dejar que se espese sin dejar de remover el contenido.

Haceros con un recipiente más grande que el cazo utilizado y llenarlo de agua fría. Después introducimos el cazo y así enfriamos el helado. Sobre todo no os olvidéis de ir removiendo mientras se enfría. A continuación, agregamos la nata montada con movimientos suaves hasta que todos los ingredientes queden bien mezclados.

Ya casi hemos acabado. Vertemos el helado en el molde deseado y lo dejamos en el congelador hasta que se solidifique. Y listo. Os damos un consejo: sacad el helado del congelador unos minutos antes de servir para que se derrita un poco, ¡estará más sabroso! Y para rematar, el toque final: regar el helado con un poco de miel.

Foto: flickr

viernes, 15 de enero de 2010

Mousse de miel

En un esfuerzo sin precedentes por encontrar la mejor receta de Mousse de miel existente, pusimos las palabras "Mousse de miel" (sin las comillas) en Google y el primer resultado que apareció fue este:



Ingredientes: (4 personas)

* 3 huevos
* 350 g de miel

Pasos:


Paso 1: S
eparar las claras de las yemas de huevo. Poner las yemas con la miel en un cazo y calentar a fuego lento al baño maría sin dejar de remover hasta que espese un poco.

Paso 2: Retirar d
el fuego, verter en un cuenco, cubrir con plástico de cocina y dejar enfriar.

Paso 3: Montar las claras a punto de nieve y mezclarlas cuidadosamente con la preparación anterior.

Paso 4: Verter en copas individuales y dejar enfriar en la nevera tres o cuatro horas.


Así pues, fieles a las indicaciones, reunimos los ingredientes y herramientas necesarios para poder iniciar nuestra primera gran aventura culinaria conjunta (recordad la melosa y pantagruélica cena que montó Jorge con "sus amigos" no hace mucho...):





Vamos a omitir el proceso de pesaje de la miel, para separar los 350g necesarios, puesto que, aunque parezca fácil, poner a cero la báscula antes de empezar a ehar la miel en el cazo requiere de una serenidad y una experiencia que esperamos ir adquiriendo con el tiempo. Esta vez no fue posible y así, una vez vertida toda la miel, no teníamos una idea demasiado precisa de cuántos gramos habíamos puesto. A ojo, nos pareció que faltaba miel y añadimos los restos de otro bote que tenía Jorge en su alacena.



Recomendaciones:
Si es posible, comprar un bote de la cantidad exacta de miel que debemos utilizar. Procurar no mezclar distintos tipos de mieles, a menos que se tenga muy claro lo que se está haciendo.



Paso 1. Ok, sin muchas dificultades, se separan las claras de las yemas y se unen la yemas a la miel del cazo. Las claras (sin cáscara, si es posible) se depositan en un recipiente para montarlas a punto de nieve.









Nota sobre la imagen: No está claro qué sentido tiene mante
ner el cazo encima de la báscula cuando no estamos pesando NADA.





De repente...se oye la batidora. Alguien empieza a batir las claras mientras otro alguien empieza a calentar la miel y las yemas.



Durante unos momentos se produce una confusión y no sabemos en qué paso estamos. ¿En el 2, en el 3? ¿Tan difícil es leer estas instrucciones e irlas siguiendo paso a paso? En fin...sigamos.

Para concluir con el paso 1, se calienta AL BAÑO MARÍA (?) la miel y las yemas sin dejar de remover hasta que espese un poco:



Recomendaciones: cuando en una receta ponga "al baño maría", informarse bien de lo que significa.



Paso 2.



¡Esto cada vez está más líquido y más lleno de grumos! Apagamos el "fuego" (o la resistencia, en este caso), lo dejamos enfriar a ver si se espesa un poco. ¿Dice algo sobre cubrir el cazo con un plástico? ¿Lo dice? No, no lo dice. Pues ale, vamos a trabajar un rato mientras esperamos...



Paso 3.



Las claras llevan media hora montadas, pero parece que no han perdido sus propiedades. Vamos a realizar el paso 3, que es "mezclarlas cuidadosamente con la preparación anterior".





Recomendación: no intentar dar este paso si no se obtuvieron calificaciones superiores al 7 en "lengua española". Aunque no lo parezca, el objeto indirecto, el objeto directo y el circunstancial tienen distintas misiones en la oración. "Mezclar las claras batidas con la mezcla anterior" no significa lo mismo que "Mezclar la mezcla anterior con la claras". En la foto se observa claramente cómo se está "mezclando la mezcla anterior con las claras" y no a la inversa, como proponía el enunciado.




En un intento a la desesperada por deshacer este entuerto, devolvemos toda la mezcla al cazo y mezclamos con paciencia...



...y llegamos victoriosos al Paso 4





Vaso previamente humedecido (esto no lo ponía en la receta pero, en el tiempo en que estuvimos esperando a que la mezcla de yema y miel enfriase, aprovechamos para consultar unas cuantas recetas más de mousse de miel por internet). Se vierte en él el resultado de la mezcla...y se deposita en el frigirífico por 4 horas. ¡Hecho!







El resultado es mucho más apetitoso de lo que podíais imaginar ¿eh? ¡Y está muy buena! Observese, sin embargo, que la miel se ha ido al fondo del vaso y habrá que abrir un yogur griego para terminársela...¡esto no debería ser así! (¿en qué nos habremos equivocado?

Conclusiones:

1. Es importante entender y seguir las instrucciones para hacer una receta, pero no es imprescindible.

2. Quizás sería mejor idea utilizar una miel clara, no tan intensa como la que hemos utilizado nosotros, porque la mousse nos ha quedado demasiado "potente". Por ejemplo, una miel de azahar, de romero, de acacia...

3. Hay que localizar a un cocinero profesional para que nos aconseje sobre cómo mejorar esto. ¿Alguno de vosotros tiene alguna recomendación? ¿Os animáis a realizar esta receta y contarnos vuestra experiencia? Mandadnos una foto de vuestros resultados y la publicaremos en el blog.